Celia Nebreda Palacios
Psicóloga sanitaria especializada en infancia y adolescencia, comprometida con el desarrollo emocional y familiar.
Soy psicóloga general sanitaria y me especializo en el trabajo con niños, niñas y adolescentes y sus familias. Me licencié en Psicología por la Universidad de Salamanca y completé mi formación con varios másteres: en Práctica Clínica, Psicología General Sanitaria y Formación del Profesorado en Orientación Educativa. Además, me he especializado en psicología infantojuvenil, un área que me apasiona y en la que llevo años profundizando desde la intervención clínica y educativa.
Mi enfoque es integrativo, con base cognitivo-conductual y aportes de la terapia sistémica y humanista. Concibo la terapia como un espacio de acompañamiento y construcción, donde cada persona pueda sentirse comprendida y segura. Me interesa mucho trabajar no solo con los y las menores, sino también con su entorno familiar y educativo, porque creo que los cambios más sólidos ocurren cuando todas las personas implicadas participan en el proceso.
Trabajo con dificultades del neurodesarrollo (como TDAH o dislexia), problemas emocionales y de conducta, ansiedad, baja autoestima, duelos o conflictos familiares. En las sesiones combino el juego terapéutico con actividades estructuradas, adaptando las intervenciones a la edad, ritmo y necesidades de cada niño o niña. Suelo cerrar cada encuentro con una breve devolución a las familias, para mantener una comunicación constante y favorecer la continuidad del proceso en casa.
Mi estilo terapéutico es cercano, empático y flexible. Valoro especialmente la creación de un vínculo de confianza y la combinación de contención emocional con un trabajo práctico orientado al cambio. Los niños, niñas y adolescentes que acompaño pueden esperar un espacio cálido, seguro y respetuoso, donde expresarse libremente y aprender nuevas formas de gestionar lo que les ocurre.
Lo que más me motiva de mi trabajo es ver cómo los pequeños avances se transforman en grandes pasos hacia la autonomía y el bienestar. Me ilusiona acompañar esos procesos y ver cómo las familias encuentran nuevas formas de entenderse y apoyarse mutuamente.
“Si se acompaña con empatía y respeto, toda la infancia tiene dentro los recursos para crecer y desarrollarse de una forma sana.”
